Hojas de otoño | Capítulo 23. Propuesta.
—Bienvenidos a Podcast Mal —anunció para poner la típica canción introductoria al programa—. Aunque ahora que lo pienso, esto no es un podcast.
—No porque estamos en vivo —respondió Pascu—, sería un ¿“directo mal”?
—¿“Directo mal”? Me gusta, bienvenidos a “directo mal”.
En casa de Rodri los dos habían comenzado a transmitir en vivo después de un tiempo de no haber vuelto a hacer un directo, solo que en esta ocasión querían hacerlo con un formato parecido al del podcast que les permitiera interactuar con la gente.
—Rodri y yo hemos decidido que el tema central del programa de hoy será... —le dio la señal al compositor para que reprodujera la música que solían poner cuando revelaban el tópico de sus podcasts.
—¡Consejos mal! —Anunciaron al mismo tiempo.
—Cuéntenos sus problemas, aquello que les perturba, lo que ustedes quieran que aquí Rodri y yo los guiaremos por el mejor camino.
—Algo me dice que esto será un desastre.
Dos años habían pasado ya desde que ambos decidieron darse una oportunidad e iniciar una relación a escondidas del público, estando más enamorados que nunca y teniendo una química increíble que era muy notorio para sus fans que estaban más que encantados con ello ya que les transmitían su felicidad con cada publicación o vídeo corto que solían subir, siendo ese directo uno de los favoritos por todos, no solo por el hecho de que entre los dos les daban consejos no tan serios, sino por la forma en la que interactuaban entre ambos y dejaban ver lo mucho que se divertían juntos.
—Sigue con el directo, voy al baño.
—¿Otra vez? Álvaro ya fuiste como tres veces en todo el directo.
—Es que hoy sí abusé del agua —dijo para salir del rincón de DLH dónde andaban transmitiendo el directo.
Rodri soltó una pequeña risa antes de girarse hacia el monitor y empezar a leer los comentarios de la gente.
—“Pascu tiene vejiga de ardilla”, yo igual estoy creyendo eso —sonrió—. Venga, voy a alegir a uno de ustedes que necesite un consejo mal, aunque no estoy seguro de qué tan bien me salga porque no está Pascu aquí —con ayuda de su mouse seleccionó un comentario y lo mantuvo fijo para que no se le perdiera entre la lluvia de comentarios que los fans estaban dejando—. “¡Necesito un consejo!”, me alegro que así sea porque yo te voy a ayudar —sonrió para continuar leyendo—. “He llegado a la edad en la que debo elegir qué carrera estudiar y a qué universidad ir. A mí me encanta el teatro y mi sueño es ser actriz, así que ese es el camino que me gustaría tomar; el problema es que temo que mis padres no me entiendan y no es que sean malos, de hecho me apoyan en todo, pero tienen muchas expectativas en mí y en mi futuro y tengo miedo de que al decirles lo que quiero hacer, se decepcionen de mí.” Tú no necesitas un consejo mal, necesitas un consejo real —se acomodó en su asiento—. Este es un problema que todos hemos tenido en su momento, tenemos que lidiar con la preocupación de qué hacer con nuestro futuro y además prestar atención a lo que los demás quieren para nosotros y eso no es correcto; no tiene sentido estudiar algo que no te gusta para complacer a los otros si tú no vas a ser feliz. Es cierto, tus padres serán una ayuda muy grande para cubrir tus gastos escolares, pero es mejor que lo inviertan en algo que tú vas a estudiar con entusiasmo a que solo tiren su dinero porque ni siquiera vas a querer ejercer lo que por obligación estudiaste; mencionas que tus padres te apoyan, entonces busca un momento para hablar con ellos y contarles cómo te sientes y el sueño que tienes, estoy seguro de que te van a entender, así que... ¿cómo dijiste que te llamabas? —Fijó su vista en el comentario fijado para leer el nombre del autor del mismo— ¿Alex Ramírez? Bueno, Alex confío en que podrás ser actriz, así que no te desanimes y habla con tus papás y espero, en un futuro, poder escuchar tu nombre como una de las mejores actrices que pueda existir.
Al terminar de dar su consejo, Pascu entró a la habitación algo exaltado.
—¡Tu gato casi me mata!
—¿Qué pasó?
—Salí del baño para venir aquí y se puso en el camino, casi tropiezo con él y el muy ojete, en lugar de irse corriendo, se colgó de mi pantalón ¡y me clavó sus uñas! —se inclinó para sobar su pantorrilla.
—Me cuesta creer lo que estás diciendo —dijo entre risas.
—No sé porqué, si tú criaste a ese monstruo —tomó asiento a lado de Rodri y fijó su vista en el monitor para ver la hora—. Casi llevamos dos horas de transmisión, ¿te das cuenta?
—Creo que mejor lo dejamos hasta aquí.
—Espera, todos quieren cantemos algo antes de irnos —dijo viendo con rapidez la lluvia de comentarios—, ¿qué dices?
—No veo el problema, ¿cuál quieres cantar?
—Tiene que ser un DLH fuerte, poderoso, imponente —lo pensó unos segundos para después acercarse a Rodri y susurrarle al oído.
—Me parece bien —respondió para buscar la pista de la canción en el monitor, cantando hasta tres para indicarle a Pascu el momento en el que debía empezar a cantar.
—¡Hola, surferos cósmicos! Bienvenidos a Destripando la historia con Pascu y Rodri. Hoy les traemos la historia del titán loco: Thanos.
Complaciendo a sus fans cantando una canción, los dos se dejaron llevar por el DLH de Thanos bailando y cantando con entusiasmo, finalizando con el famoso agarrón de nalga del vídeo.
—Ahora sí ya llegamos a las dos horas, Pascu.
—El milagro de Thanos.
—Bueno, ahora sí, nosotros nos despedimos agradeciéndoles que hayan estado estas dos horas de trasmisión con nosotros y que hayan dejado que los aconsejemos con sus problemas.
—Recuerden seguirnos en nuestra redes y estén atentos al próximo DLH que se estrenará... no sé cuándo, pero será pronto —dijo entre risas—. Yo soy Pascu.
—Y yo soy Rodri.
—Hasta la próxima —se despidió para que Rodri pudiera parar el directo.
—Y... ¡listo! Terminamos la transmisión.
—¿Qué tal nos fue? —Preguntó tomando la botella de agua que tenía en la mesa.
—Deja de tomar agua o te la pasarás en el baño todo el día.
—Es la última, lo prometo.
Rodri sonrió para ver las estadísticas en el monitor.
—Fue la transmisión con más vistas que hemos podido tener.
—Eso es digno de celebrarse. Venga, vamos a tomar.
—Muy gracioso, Pascu, sabes muy bien que...
—No tomas, lo sé.
—Exacto y tampoco...
—Vas a dejar que lo haga de tu parte. Me conozco esa frase a la perfección.
—Ya era hora de que lo hicieras.
—Pero esto debemos celebrarlo —frunció el entrecejo—. Ya sé, vayamos a comer. Podemos ir a ese nuevo puesto de hamburguesas que abrieron en la ciudad, ¿qué dices?
—Esa idea sí me gusta.
—¿Y yo te gusto? —Alzó una de sus cejas con picardía.
—¿Qué clase de pregunta es esa? —Interrogó ruborizándose.
—Solo quería ver tu reacción —dijo llevando una de sus manos a la mejilla de Rodri—. Me gusta cuando te sonrojas.
—Y yo detesto que me hagas hacerlo —contestó con ironía para besar los labios del contrario—. Hoy tu pagas la cuenta.
—Ya lo sé —dijo en voz baja al separarse del beso—. ¿Y si me vuelves a besar? Cómo compensación por el intento de asesinato de tu gato.
—No voy a compensar nada —besó rápidamente los labios de Pascu y se levantó de su asiento—. Vámonos ya que muero de hambre.
Decidieron ir caminando hacia el restaurante que Pascu había dicho ya que no quedaba tan lejos de la casa de Rodri, siendo muy precavidos para irse tomando de la mano de vez en cuando sin que fueran vistos. Llegando al lugar, se sentaron en una mesa que estaba arrinconada a la pared y ordenaron sus hamburguesas, pidiendo que se las cortaran por la mitad para que pudieran probar la comida del otro.
—¿Un vídeo musical? —Preguntó Pascu sorprendido.
—Sería interesante, después de todo hace ya muchísimo tiempo que no hacemos uno. Es cierto que nos dedicamos a hacer DLH pero todavía hay algunos seguidores que nos piden musicales como hacíamos antes, recuerda que “estoy en exámenes” y “pizza con piña” siguen siendo de los vídeos musicales con más agrado por parte de la gente.
—Sí, tienes razón y no estaría mal revivir viejos tiempos. ¿Tienes una idea en mente?
—Varias en realidad, solo es cuestión de aterrizarlas para componer la canción. También pensaba pedirle ayuda a Ramsés y a Miguel para que nos presten sus voces nuevamente.
—¿Será un musical con los dos?
—Podríamos hacer uno primero con Ramsés, luego hacemos otro musical con Miguel y más adelante sacamos uno con los dos.
—Te proyectaste muy alto —sonrió—, me parece bien, empecemos el proyecto y digámosle a Ramsés, aunque dudo mucho que se niegue a participar, igual ya se extraña verlo en el canal.
—Demasiado —guardó silencio mientras les entregaban sus hamburguesas—. Por cierto, estaba pensando en hacerte una propuesta.
—¿Indecente? —Preguntó alzando una ceja.
—Sigue con tus guarradas y jamás en tu vida me vas a tocar.
—Por alguna razón sí creo en tu amenaza —le entregó la mitad de su hamburguesa al mismo tiempo que Rodri hacía lo mismo con el suyo—. Bueno, ¿de qué se trata?
—Nuevamente estamos llenos de proyectos y tú y yo sabemos muy bien que prácticamente la pasamos juntos en todo ese tiempo, tú más tiempo conmigo que yo contigo.
—Creo que no te entendí eso último.
—Me refiero a que te la pasas más tiempo en mi casa conmigo a diferencia de mí que casi no voy a tu departamento, así que se me ocurrió que tal vez, sólo si tú quieres, podrías...
—¿Rodri?
—Lo siento, es que es complicado decirlo —tomó un poco de su refresco antes de continuar—. Lo que quise decir que podrías... mudarte... conmigo —el contrario permaneció en silencio, mirándolo con incredulidad—. ¿Qué pasa?
—Rodri, ¿me estás pidiendo que vivamos juntos? —Preguntó sorprendido.
—Bueno, no sería la primera vez que te quedas en mi casa y, si los dos vivimos juntos —se sonrojó al decir esa frase—, nos podríamos evitar los típicos problemas de retraso de proyectos. Además, ya te dije, pasas más tiempo en mi casa que en la tuya así que, ¿por qué no? Todo meramente profesional.
—Sí claro, profesional —dijo la última palabra haciendo la seña de comillas con sus dedos.
—Bien, tú ganas, lo hago por DLH pero, el motivo principal, es porque en verdad quiero que vivamos juntos, ¿feliz?
—Rodri... te amo —dijo tomando las manos del contrario, quien se había ruborizado por completo.
—Y yo a ti.
🍁
—¿Rodri de verdad te lo dijo? —Preguntó Ramsés completamente sorprendido por las palabras del actor.
—Lo sé, igual a mí me costó creerlo.
—Creí que tú serías quien le haga esa propuesta, pero bueno, me alegro por ambos. Ya era hora de que vivieran juntos de forma oficial.
—¿Cómo que oficial?
—Pasas más tiempo en su casa que en la tuya, era cuestión de tiempo para que mudaras tus cosas.
—¿Qué te digo? Estar en casas ajenas es lo mío.
—Si no me dices, no me doy cuenta —respondió con ironía—, me da gusto por ambos.
—Bueno, me alegra que te agrade la idea, porque serás tú quien me ayude a mudarme.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Miguel se está preparando para una audición importante, no pienso interrumpirlo con mi mudanza.
—¿Y por eso te vas a aprovechar de mí?
—Por supuesto, además Miguel me dio su permiso —dijo mostrándole el par de mensajes que había intercambiado con él.
—“Úsalo como tú esclavo personal y si rompe alguna pertenencia, cóbraselo sin dudar” —leyó el cantante el mensaje que su esposo había enviado—, se ve que me amas mucho, Miguel —suspiró—. De acuerdo, ¿cuándo piensas mudarte?
—En un par de semanas, Rodri me dijo que hará algunos ajustes a su casa para que me pueda instalar con Melo y Pepper.
—¿Tus perros van a poder convivir con su gato?
—Espero que sí o me terminarán sacando al primer día.
Justo como había dicho, dos semanas después Pascu pasó a mudarse con Rodri una vez que él, con ayuda de Clara, logró adaptar su casa para que su pareja pudiera vivir con él. Ramsés ayudó al actor a traspasar sus cosas, hasta que en un momento libre Miguel se le unió para que la mudanza no tardara tanto; en casa de Rodri, Pascu y él comenzaban a acomodar las cosas del actor mientras Clara se encargaba de que el gato de su hermano y los perros de su cuñado no se mataran al primer contacto.
—¿No te da nostalgia dejar el que fue tu hogar por tantos años? —Preguntó Miguel al observar el departamento vacío.
—Te mentiría si digo que no he llorado por irme de aquí —se colgó una mochila llena de las últimas pertenencias que fue a buscar junto a Miguel—. No creí dejar el departamento en algún momento.
—Vivirás con el amor de tu vida, así que te estás yendo por un buen momento.
—Supongo que sí —sonrió antes de girarse hacia su amigo—. Necesito pedirte un favor.
—El que quieras, ¿de qué se trata?
—De este lugar.
🍁
—¿Listo para pasar tu primera noche en tu nuevo hogar?
—Estoy emocionado, sobre todo porque no dormiré en tu sofá.
—No iba a dejar que lo hagas —le sonrió a su pareja para acercarse a él y abrazarlo—, después de todo, no es la primera que dormimos juntos.
—Pero últimamente haz estado evitando que lo hagamos.
—Porque saltas con una guarrada, ya te dije que no me voy a acostar contigo... aún —se sonrojó momentáneamente—, así que más vale que te comportes o te sacaré de la habitación para que duermas en la sala.
—Prometo que no voy a hacer nada extraño —respondió para tomar a Rodri del mentón y alzar su mirada para besar sus labios—. ¿Ya te dije que te amo?
—No recuerdo haberlo escuchado hoy.
—Entonces déjame decirte que te amo muchísimo.
—No más que yo —le sonrió antes de unir sus labios nuevamente con los de Pascu—. Bienvenido a tu nuevo hogar, mi Pascu.
—Muchas gracias, mi amor.

